Mezquita-Catedral

Portapaces del marqués de Comares

de Rodrigo de León

Las fuentes documentales nos permiten conocer que, desde un primer momento, se fijan las escenas iconográficas que protagonizan los frentes principales de las piezas. De este modo, si en uno de los portapaces aparece la Asunción de la Virgen, en otro figura la escena de la Incredulidad de Santo Tomás.  

Estos portapaces se estructuran a modo de pequeños retablos, en los que se distinguen elementos como los bancos, ornamentados por esmaltes y pedrería, o las columnas que flanquean los medios puntos y que albergan los temas principales. Por su parte, como si de un remate se tratara, se localizan tímpanos decorados por esmaltes y las representaciones alegóricas de las virtudes, presididas por la figura de la Caridad

La composición y el estilo de estos portapaces resultan más próximos a los modelos del Manierismo que del Renacimiento. Concretamente son deudores del lenguaje arquitectónico de Palladio, difundido a través de estampas y grabados que llegarían a manos del platero Rodrigo de León. En cambio, otras teorías apuntan a la inspiración de diseños serlianos o vignolescos.

Rodrigo de León

Platero activo en Córdoba durante la segunda mitad del siglo XVI. Su labor se desarrolla en los ámbitos de la platería sagrada y profana. Las fuentes no arrojan demasiados datos sobre su vida o periodo de aprendizaje, aunque sabemos que ejerció como maestro mayor de platería de la Catedral de Córdoba entre los años 1581 y 1609, siendo el primero que ostenta este cargo

Localización
Mezquita-Catedral
Ficha técnica
  • Título: Portapaces del marqués de Comares 
  • Autor: Rodrigo de León 
  • Fecha: 1578-1581
  • Material y técnica: Oro y plata sobredorada, fundida y cincelada, con aplicaciones de esmaltes y pedrería 
  • Dimensiones: Asunción (26,5 x 16 x 8 cm) y Santo Tomás (26,5 x 17 x 8 cm)
  • Ubicación: Tesoro de la Catedral (muro norte)
Claves de la obra
  • Los portapaces tenían una función determinada en el ceremonial litúrgico católico. Así, durante la celebración de la Eucaristía, el sacerdote instaba a los fieles a darse la paz, para lo cual besaban esta pieza. Generalmente son dos portapaces los que conforman el conjunto, dado que uno sería utilizado por hombres y otro por mujeres

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