Mezquita-Catedral

Capilla de la Conversión de San Pablo

De forma coetánea a la Capilla Real, en el año 1378, se produce la fundación de la capilla de la Conversión de San Pablo. En un principio, este espacio será concedido a doña Elfa de la Torre para el enterramiento de su marido, el maestre de la orden de Santiago Pedro Muñiz de Godoy.

Su precario estado de conservación obliga a que, con fecha de 12 de julio de 1610, se de licencia para su reedificación, que hará posible la construcción de elementos constructivos tan atractivos como la nueva bóveda. Sus similitudes respecto a la cubrición del coro se explica, entre otras razones, en el hecho de que el maestro mayor de la Catedral en estos momentos sea Blas de Masavel, el que fuera oficial de Juan de Ochoa durante un largo periodo de tiempo.

De este modo, en la capilla de la conversión de San Pablo, se repite la misma solución de bóveda de medio cañón estructurada en lunetos y enjutas y decorada a base de un programa de yeserías. El programa iconográfico de los lunetos consiste en la representación de las escenas de la Lamentación de San Pedro y Santiago peregrino, junto a los santos Gregorio Magno, Jerónimo, Ambrosio y Agustín, como Padres de la Iglesia occidental. Mientras, en las enjutas, sostenidas por niños atlantes, figuran San Juan Bautista, San Eulogio, San Juan Evangelista y Santo Tomás de Aquino. Por su parte, en el registro central se localiza la escena de la Coronación de la Virgen, flanqueada por dos ángeles que sostienen los escudos de la orden de Santiago, y cerrada en los extremos por los mártires cordobeses San Pelagio y Santa Flora.

Pero más allá de la bóveda, esta capilla custodia otros bienes artísticos de interés, como es el caso de la escultura de San Pablo que preside el retablo. 

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