Mezquita-Catedral

Capilla de las Ánimas del Purgatorio

Sin lugar a dudas, la importancia de esta capilla reside en la personalidad a la que se vincula su fundación. Nos referimos al Inca Garcilaso de la Vega, al que el Cabildo Catedral, con fecha de 29 de octubre de 1612, concede este espacio para el establecimiento de su capilla y enterramiento. Pero la relación entre Garcilaso y la Catedral se desarrolla de forma previa, como ponen de manifiesto las fuentes documentales, que apuntan su condición de sacristán.

El autor de La Florida, cuya vida y obra aparece reseñada en dos inscripciones laterales, dota a la capilla de una talla de un Crucificado, contratado con Felipe Vázquez de Ureta, y de una reja, obra de Gaspar Martínez. Por su parte, el retablo que la preside está atribuido a Juan de Ortuño. Compuesto por un registro único flanqueado por dos columnas, es coronado por un frontón partido en el que se sitúa un relieve del Padre Eterno. Sobre el fondo pictórico de Jerusalén, dispuesto por un lienzo relacionado con la producción de Melchor de los Reyes, se recorta la figura de Cristo.

Localización
Mezquita-Catedral
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